sábado, 19 de abril de 2008

¡¡Menuda experiencia!!

Ayer fue uno de los días más impresionantes en el piso tutelado. Casi todas las tardes que hace sol, nos vamos al parque de "la Nora", con Desiré, la pequeña de la casa, para que juegue en le parque con los otros niños, patine, salte a la comba, etc. Ella disfruta un montón y nosotras nos lo pasamos "pipa" con ella. Ayer decidí llevarme al parque mi diábolo, para enseñarle a Desiré cómo se utiliza y mi sorpresa no fue otra sino encontrarme a más de quince niños de 3 a 6 añitos sentados en corro aplaudiendo y diciendo mi nombre sin parar para que tirara el diábolo lo más alto posible. ¡Se me pusieron los pelos de punta! Desiré me miraba con una sonrisa en los labios y con el pecho muy ancho de satisfacción mientras le decía a los demás niños que yo era su educadora. La verdad es que me están cogiendo cariño y por supuesto yo a ellos mucho más. Es imposible pensar en estos momentos no implicar los sentimientos en tu trabajo, ya que se trabaja con personas con las que en cierto modo estás vinculada a diario y que buscan en ti una referencia, un guiño de ojos, esa sonrisa...
Nada me gustaría más que continuar mi carrera profesional y experiencia viendo crecer a estos chicos/as. De momento me conformo viendolos disfrutar a mi lado a diario.
Sed felices. Hasta la próxima.

1 comentario:

Jon Marcato dijo...

Muy emocionante todo lo que cuentas. Un beso.
P.D. Para Cuka, Tato también es el mejor.